El músico Arthur Russell murió en 1992 de SIDA antes de que pudiera ver su música editada comercialmente. Y desde ese trágico momento sus cientos de horas de música grabadas y archivadas en cintas magnéticas poco a poco han visto la luz del día. Y lo que ha revelado todo este material es a un genio musical que en su tiempo fue incomprendido, aún con el entusiasmo de sus contemporáneos que le apoyaron en vida. Cuenta el músico Philip Glass, quien fue el primero en editar su música dos años después de su muerte, que Russell quería ser un músico experimental que lograra combinar los aspectos pop de Abba.

Y es esa concepción paradójica por parte de Russell la que logró que su música se fuera por la vertiente del pop, disco, electrónica, minimalismo experimental y el country rock. Misma música que fue recientemente homenajeada por la organización Red Hot, que incluyó la participación de Hot Chip, Blood Orange, Scissor Sisters y Sufjan Stevens.

El documental Wild Combination reveló mucho de ese aspecto personal que impide a Arthur Russell lograr su potencial como músico profesional en vida y al mismo tiempo ofrece un amplio panorama sobre esa constante búsqueda hacia la perfección que siempre lo atormentó.