El primer shooter desarrollado por Nintendo en toda su historia, Splatoon es sin duda una propuesta innovadora para su género, divertida, disfrutable y llena de personalidad y color, pero también ha sufrido las consecuencias de un lanzamiento demasiado temprano que ha causado cierta falta de contenido que ha echado una cubeta de agua fría a la deslumbrante experiencia que tuvimos durante sus demos a lo largo de este mes. Por tanto, tenemos la contradicción de que el título quizás más innovador en su género en los últimos años ha sido limitado un poco por ciertos aspectos que empañan su presentación como producto.

Splatoon es un shooter con perspectiva de tercera persona en el que hay batallas de 4 contra 4 jugadores cuyo objetivo es cubrir la mayor parte de terreno del mapa con balas de pintura, las cuales también pueden eliminar a tus contrincantes. Los personajes son niños que pueden convertirse en calamares, lo que les permite nadar en la tinta de su propio color a gran velocidad. Por el contrario, la pintura enemiga obstaculiza sus movimientos e incluso puede llegar a hacerlos perder energía si la pisan y, si les disparan suficiente, obligarlos a estallar en una explosión de tinta. El resultado de esta dinámica es un juego en el que eliminar enemigos no lo es todo (aunque nunca deje de ser importante), y en el que el trabajo en equipo es absolutamente indispensable para alcanzar la victoria.

Sinceramente, y como fiel seguidor de esta compañía y acérrimo hater de los Shooter este juego me ha maravillado, es increíble las diferentes modalidades que este maravilloso juego tiene para nosotros y más al conectar tu Wii U para jugar en multijugador a través de la web; es increíble  lo que Nintendo nos lanzó a la cara.