Tal vez sea ya un tema trillado y hasta monótono pero el día del padre es una de esas fechas que afortunadamente se quedaran grabadas por siempre, honestamente no existe una cercanía muy enorme entre papá y yo, pero en estas fechas siempre, y cuando digo siempre, nos la pasamos juntos.

Mi pasión por la música y los videojuegos vienen de él y por su puesto el hecho de escribir también se trae en las venas, en estas fechas siempre nos la pasábamos escuchando discos, descubriendo nuevos videojuegos o burlándonos de la gente que pasaba por el parque, y neta, no es exageración.

Este año no fue la excepción, muchos de mis amigos y colegas me tienen como un “hípster” más, pero si conocieran a mi padre, no sabrían como expresarse. Durante el fin de semana escuchamos uno de nuestros discos favoritos, “Adolescent Sex” de la banda “Japan” de 1974 (neta mi papá es más hípster que yo).

Además, por si fuera poco, y como un par de niños más, estuvimos mitad del día pegados a la pantalla jugando Super Smash Bros. Para la Wii U (que por cierto, hace unos días estuvimos subiendo lo que Nintendo tuvo en la E3 la semana pasada en Binario). En fin estos días siempre me hacen darme cuenta quien soy y por que soy así, y me hacen decir, gracias papá por hacerme tan hípster.